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LA HORA DE LOS DISCONFORMES (OCTUBRE 2.006).

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 TAGS:undefinedPublicado en el Núm. 45 (ÉPOCA II) de "La Gaceta Escurialense".

El Presidente Zapatero apela a nuestra celtibérica fe del carbonero al objeto de que “sigamos” (el entrecomillado es mío) creyendo en el proceso de paz. Incluso se ha traído a Tony Blair para refrendar sus actuaciones políticas. Ya no es tan malo Blair -al menos para Zapatero- como cuando se hacía fotos en las maravillosas Azores. Allí, Blair también apeló a nuestra confianza, al asegurar que en Iraq existían armas de destrucción masiva, que Sadam Hussein era una amenaza para el mundo libre y que, además y para colmo, Aznar era el mejor Presidente que había tenido España desde, casi casi, Cánovas del Castillo. Blair, como se ve, ya nos ha engañado varias veces... ¿cómo sabemos que ahora va en serio?

Cada vez es más amplio el sector de disconformes con el proceso de paz. Muchas de las conciencias que, al inicio de este proceso, acogieron con júbilo la posibilidad de llegar a un acuerdo con el terrorismo nacionalista parecen haberse parado para reflexionar. Y es que la pregunta que el conjunto de la ciudadanía ha comenzado a hacerse es, ni más ni menos, la cuestión más lógica que puede derivarse de cualquier situación de pacto o transacción: “y ellos... ¿qué dan? ¿qué ofrecen?”

La respuesta es, por el momento, tremendamente simple: NADA...

El entorno separatista no ha renunciado a la violencia como instrumento eficaz de lucha política. La sigue practicando -casi a diario- en las calles vascas. La borroka sigue campando por sus respetos, alentada esta vez con el dulce sabor de la impunidad. Tampoco realiza declaraciones públicas conciliadoras. Los pistoleros del nacionalismo vasco ni han pedido perdón ni, tan siquiera, parece que lo puedan pedir alguna vez. Ningún gesto conciliador con las víctimas del terrorismo. Ademanes chulescos en las Salas de Vistas. Amenazas de proseguir la lucha armada si nos son atendidas sus peticiones. Y así, un larguísimo etcétera de agravios, insultos y felonías cometidas contra el pueblo español.

Uno a veces tiene la tentación de fantasear acerca de cómo va a terminar este glorioso proceso de paz. Me parecen muy lejanos los escenarios deseables para España... rendición incondicional de la banda nacionalista, entrega de las armas, comunicados de perdón o disculpa, satisfacción moral de las víctimas... Porque, si no es a esto a lo que tendemos, que paren el mundo que me bajo. O, peor aún, si no es esto a lo que debemos tender... ¿hacia dónde vamos en realidad con este diálogo?

Este Gobierno errático nos ha metido en un callejón sin salida. Cada vez hay más gente, además, actuando en consecuencia. Es decir, dando la espalda a este proceso y desconfíando del nacionalismo vasco y de sus aliados socialistas. Basta con escuchar cualquier tertulia o cociliábulo político mediático: la alegría inicial ha pasado a convertirse en preocupación. Y la preocupación en incredulidad.

Preocupantes rumores sobre España. Zapatero crea una unidad militar bajo su exclusivo mando directo. Además, les cambia el uniforme: negro con boina amarillo mostaza. Se afirma que este contingente militar responde a las órdenes presidenciales en caso de accidente o catástrofe... ¿pero esto qué es? ¿no está la totalidad de nuestro Ejército al servicio de los españoles en caso de emergencia nacional? ¿para qué crear una unidad militar distinta y separada del resto del organigrama militar? Grave. Muy grave. Y la oposición callada -y silenciosa- ante este hecho asombroso en una Estado de Derecho.

Existen rumores preocupantes. De esos que no escuchábamos desde las más negras jornadas duras de la Transición: de los años de plomo. Teorías conspiratorias. Medios de Comunicación enfrentados unos frente a otros. Este es el Gobierno del enfrentamiento olvidado. De las páginas que ya habíamos leído y pasado. Por eso, los falangistas os estamos llamando a la rebelión. La cívica rebelión de los disconformes. De los preocupados. De los que no se lo tragan...

Y hablando de tragar... para hechos curiosos los acaecidos en Las Navas del Marqués. Un Municipio próximo a nosotros en el que, de forma asombrosa, todo un Consistorio acuerda terminar con hectáreas y hectáreas de pinos. Todo, a cambio de un hotel de lujo, apartamentos y un campo gigante de golf. Y por si esto no bastara, este Consistorio navero contando con el respaldo de la Junta de Castilla y León. Menos mal que en Las Navas también hay disconformes que se han sublevado. Como yo digo siempre... no todo está perdido. Sobre todo siempre que contemos con ejemplos cívicos como este. Asociaciones ciudadanas velando por el equilibrio mediambiental, ante el silencio cómplice de los partidos mayoritarios.

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