Avisar de contenido inadecuado

LO PRIMERO NO DESPERDIGARSE (ENERO 2.013).

{
}

 TAGS:undefinedUn poco antes de Navidad –y respondiendo a una convocatoria que pude hacer en la red social facebook- varios falangistas se han puesto en contacto conmigo con el deseo de poder reorganizar sus esfuerzos políticos de cara al nuevo año 2.013. Se trata de falangistas que, en su mayoría, apoyaron el proyecto de la extinta Mesa Nacional por la Revolución y que, al día de hoy, están valorando las distintas opciones existentes a la hora de proseguir su actuación política. Como tantos de nosotros, no se dan por vencidos, y quieren seguir intentando la organización de alguna alternativa política moderna y viable.

Yo creo que se puede seguir luchando, y de una forma sencilla y eficaz.

Negras tormentas agitan los aires. Malos tiempos para nuestro entorno político en el que, no obstante, se pueden vislumbrar ciertas señales optimistas al fondo de nuestro horizonte oscuro. Durante los últimos meses, se han intensificado los contactos entre falangistas de distintas familias y sectores en aras de lograr una más que necesaria coordinación en nuestra acción política. Personas que –estando unidas por una forma similar de entender el nacionalsindicalismo y, muchas veces, también por fuertes lazos de amistad y respeto recíproco- no se conforman con asistir impávidas al espectáculo de su triste desaparición.

Debates, grupos de reflexión y proyectos surgidos en torno a personas como Pedro Cantero, Julio de Santa Ana, Pedro Revenga o Carlos Martínez-Cava. Discusión y exposición de ideas en torno a entidades y tertulias tales como Gallos de Marzo, Cuadernos para la Libertad o Falange Auténtica. Publicaciones de artículos y columnas periódicas como las realizadas por Agora Hispánica o por las editoriales Barbarroja o Nueva República... todos estos elementos políticos nos indican no sólo que algo se está moviendo sino que –además- estas corrientes actuales apuntan en una misma dirección: la misma dirección en la que muchos de nosotros hemos estado profundizando durante los últimos años.

Y en eso estamos. En la búsqueda de nuevas fórmulas que faciliten nuestra actuación política en estos durísimos momentos de España. Estas reformulaciones son el resultado de un serio proceso de reflexión en el que estamos embarcados desde ya hace largo tiempo atrás. Estamos obteniendo conclusiones derivadas no sólo de desarrollos doctrinales y de debates teóricos –mesas, tertulias, coloquios y trabajos escritos- sino de experiencias organizativas prácticas que, aunque de resultado desigual, han evaluado adecuadamente nuestras posibilidades reales de actuación política. Teoría y práctica que nos están acercando –si bien más lentamente de lo que querríamos- a las vías correctas de articulación de nuestra lucha nacional.

Algo se está moviendo y –mientras cristalizan estas iniciativas positivas- una manera eficaz de encarrilar todas estas inquietudes es siempre la de no desperdigarse. La soledad desmoraliza y te aleja de la realidad de nuestro entorno. Por eso, todo aquel falangista que pretenda continuar la lucha tiene, como primera y esencial obligación, la de ponerse en contacto con el falangista que tenga más cerca, bien sea en su mismo municipio o bien en el más próximo. Agruparse como paso previo a cualquier maniobra política posterior.

Formar pequeños núcleos –de dos o tres personas unidas por razones de proximidad- para trabajar en una triple dirección.

En primer lugar, reunirse periódicamente para comentar y debatir sobre las noticias que nos afectan: tanto las relativas a la actualidad general, como a nuestro más estricto entorno político. La experiencia de Cuadernos para la Libertad desarrollada en 2.012 nos enseña que, para la organización de un debate y para la obtención de conclusiones interesantes, no son necesarios grandes medios. Un pequeño grupo de personas sentadas alrededor de una mesa y de un café –y una posterior publicación de las intervenciones- serían suficientes para llevar a cabo una mínima consolidación de estas sencillísimas iniciativas. Muchos de nosotros -banda de hermanos irreductibles- estaríamos encantados de asistir a estas tertulias fuera de Madrid, y siempre y cuando pudiéramos ajustar debidamente el calendario. Ofrecido queda, aunque ello no suele ser sencillo.

En segundo lugar, estos pequeños núcleos deberían ponerse en conexión –allí donde existan- con aquellas organizaciones o entidades que, estando ya en funcionamiento, estén propugnando un nacionalsindicalismo en nuestra misma sintonía. En concreto, me refiero a entidades como Falange Auténtica o Gallos de Marzo con las que se tiene una plena afinidad con nuestras concepciones políticas. Estos contactos abren la ventana de estos núcleos al resto de los falangistas, y nos ponen en conexión con aquellas iniciativas que, dentro de nuestro entorno político, están trabajando en nuestra misma dirección.

En tercer lugar, estos pequeños grupos deberían ser capaces de llevar a cabo alguna actuación política dentro del contexto general de la situación española, y siempre dentro de su entorno geográfico próximo. No resulta difícil la colaboración –estable o puntual- con aquellos colectivos que estén trabajando por objetivos políticos o sociales coincidentes con los nuestros: colectivos de oposición a los desalojos, de afectados por prácticas bancarias, de rechazo a las privatizaciones...

Constituyamos estos sencillos Grupos de Reflexión. Sin optimismo y sin esperanza alguna. Pero con la firme voluntad de no rendirnos y de seguir luchando, en la medida de nuestras escasísimas fuerzas, por nuestros principios ideológicos. Y todos a la expectativa -agrupados- de los próximos movimientos políticos en los que pudiera valer la pena estar presentes.

{
}
{
}

Los comentarios para este post han sido deshabilitados.