Avisar de contenido inadecuado

NO ME RESISTO. ACERCA DE "MI ODIO" A JORGE GARRIDO Y A NORBERTO PICO (ABRIL 2.009).

{
}

 TAGS:undefinedLos todavía actuales dirigentes de FE-JONS también tienen un "gabinete de imagen". Todo lo cutre y rancio que se quiera -y más- pero "gabinete de imagen" al fin y al cabo. En definitiva, todo se reduce a ellos mismos y a dos amiguetes más -el ala intelectual del sector más reaccionario del falangismo- a los que se les van ocurriendo cosas a medida que sale a la luz una u otra noticia, o cuando se manifiesta alguna crítica. Ideas tan caducadas como un yogur en el contenedor de la basura de un DIA -o como su propia concepción del falangismo- pero que no dejan de tener su cierto aquel. Estos tontarras te ponen siempre en la penosa obligación de contestar ya que -como ocurre al tratar sobre tontos anónimos en todas las partes del mundo- no interpretan bien el silencio del aludido. Y sin embargo -y a pesar de la extremada pereza que dan- no dejan de tener su gracia entrañable... ¿recordáis cuándo hablaban de la persecución religiosa?

Un nuevo ejemplo...

Ante la última crítica -firmada por la Jefatura Comarcal de La Falange de la Sierra- acerca de LO REMATADAMENTE MAL que JORGE GARRIDO ha gestionado los preparativos del acto de la UNT el día 1 de Mayo -dicho sea de paso... un verdadero ejemplo de lo que NO debe hacerse por ninguna formación falangista- se contesta afirmando que la verdadera razón de esta crítica es que yo -el que suscribe- ODIO A JORGE GARRIDO Y A NORBERTO PICO... Es como una versión azul mahón -muy aplaudida por ellos mismos, por sus corifeos y demás tontolabas- del archifamoso "ES QUE LA SEÑO ME TIENE MANÍA..." empleado desde tiempo inmemorial para justificar actuaciones adversas en contra de uno.

Leed esto y TRONCHAROS. Reíros porque lo están diciendo en serio:

Un tal "RAIMON" en las intervenciones de HISPANIAINFO. Este debe ser el portavoz autorizado de la versión oficial. Dice el manolo que la crítica ha de ser siempre constructiva, y en este caso no lo ha sido. Eso es lo criticable en la actitud de Ignacio Toledano, que se le nota que hay CAUSAS PERSONALES EN SUS ODIOS hacia Garrido y Pico y eso no es admisible en quién se llena la boca pidiendo unidad. A este pavo se añade -corriendo- otro miembro de la clap directiva, si bien de forma menos sutil que el anterior lumbreras. Se trata de un tal "PETINTO" que afirma -sin despeinarse- que el “falangismo” serrano haciendo la suya, como siempre. Desde luego, no cabe otra explicación que la de la INQUINA PERSONAL que siente determinado individuo. Penoso.

Chicos... chicos... la cosa es un poquito más compleja que una simple enemistad personal. Ese tipo de problemas suele tener soluciones más simples y este caso es un poco más complicado. Y es que tiene que ver con muchos y varíados factores, tales como tu grado de acuerdo o desacuerdo con determinada forma de hacer las cosas o como tu toma de postura pública respecto a un hecho también político. Cosas de los mayores, como véis, y que no vacilo -con "v"- en explicaros.

Inmadurez personal y política. Y cada vez más falta de imaginación a la hora de enfrentarse a la simple y llana CRÍTICA POLÍTICA y al sencillo concepto de la RESPONSABILIDAD PÚBLICA SOBRE LAS PROPIAS ACTUACIONES, cuando uno ejerce un cargo directivo dentro de un partido político democrático. Y es que -si de algo están haciendo gala todos estos durante el proceso de desalojo de la silla que ocupan en la Calle Fernando Garrido 16- es de su ABSOLUTA FALTA DE COMPRENSIÓN acerca de lo que significa el término OPOSICIÓN. A estos no les cabe en la cabeza que se pueda ser constante -y duramente- criticado en época electoral, y siguen apelando a los sentimientos MÁS PRIMITIVOS de sus seguidores para explicar lo que es fácilmente explicable. Por ejemplo... que el dirigente de un partido está sometido a un perpétuo cuestionamiento por parte de TODOS los que quieran cuestionarlo. Así de simple. Pero no les entra en la mollera. Cierran filas "años cuarenta style" y siguen sin asumir estos sencillísimos usos democráticos. Ocultan actas, hacen cada vez más oscuras sus propias actuaciones organizativas y planean todo un malvado plan para reestructurar el partido pasando por encima de su oposición dentro del mismo.

Nosotros no vemos con demasiados buenos ojos esas actuaciones. Nuestro modelo de partido es otro muy distinto. Y lo decimos. Porque aquí -no se nos olvide- no estamos criticando al Garrido o al Pico cotidianos, sino al Garrido o al Pico políticos. Afirmar otra cosa es caer en el torpe juego de los que oponen a la actuación madura conductas de patio de colegio. Y de colegio no demasiado bueno, por cierto.

Tengo el convencimiento -reafirmado por estas constantes chorradas- que la crítica pública hacia estos personajes ha sido determinante a la hora de hacer que las cosas empiecen a cambiar. Tengo el convencimiento de que Jorge Garrido y Norberto Pico se han venido apoyando en un respeto -muy mal entendido- hacia el llamado orden interno de los partidos para fortalecer su posición política dentro de FE-JONS. Tengo el convencimiento de que, sin posturas de crítica pública como la mía, seguirían donde están sin ningún riesgo para la continuidad de sus cargos, con el consiguiente desprecio hacia los derechos más elementales de sus propios militantes (en concreto, los del sector crítico o renovador). Tengo el convencimiento que la exposición pública -luz diurna y taquígrafos- de los manifiestos errores de esta cúpula contribuye a dar una nueva orientación -positiva y abierta- a nuestras perspectivas de un futuro más sólido y asentado. Tengo el convencimiento de que alejándolos de sus actuales puestos ganamos todos, y que es preciso poner la patita alante para terminar de alejarlos. Yo lo he hecho. También -y en la parte de culpa que me toque- el llamado falangismo serrano (genial apelativo).

En definitiva, no se trata más que de dar respuesta a una cada vez más antigua disyuntiva política. La de hablar o callarse. La de pronunciarse abiertamente en favor -o en contra- de un determinado estado de cosas o la de guardar silencio. Yo he decidido pronunciarme. Y os animo a hacerlo, porque se está muy bien -pero que muy bien- a este lado de la línea. No tengo edad -ni tiempo- para hacer otra cosa. Muchos de nuestros Camaradas tampoco. Allá cada uno y el papel que quiera tener en ayudar a perpetuar -o a transformar- el estado actual del falangismo.

Y eso -evidentemente- no es ODIO... por mucho que se esfuercen en alegarlo una y otra vez los pitagorines de turno. Ni ellos mismos se lo creen, por otra parte. Ellos también saben perfectamente que -nada más y nada menos- se trata de exigir responsabilidades de forma madura y razonada, y de ir sentando las bases de un modelo futuro de nuestra actuación política y social. Y también -por qué no- de contestar serenamente a todas y cada una de sus afirmaciones también públicas. Así juegan los mayores, niños... Y lo mejor es que no dejan -nunca- de alegrarnos un poco la vida con estas cositas divertidas. Por tanto... me habéis pillado... odio a Jorge Garrido, a Norberto Pico y también -por qué no confesarlo y de forma muy especial- a la mermelada de frambuesa.

{
}
{
}

Los comentarios para este post han sido deshabilitados.