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PILAR PÉREZ GARCÍA Y LA MALA O BUENA EDUCACIÓN (AGOSTO 2.009).

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 TAGS:undefinedSe llama Pilar Pérez García, pero todos la conocemos por PITUCA. A mí el apelativo de PITUCA no me gusta. Me suena a etapa ya pasada... a inicios infantiles superados. Yo la llamo PILAR. Entre otras cosas porque esta mujer se ha ganado -de sobra- el derecho a que se la llame por su nombre de pila, y a que nos vayamos olvidando de aquel apelativo cariñoso y casi familiar con el que inició su andadura literaria hace ya mucho tiempo. Un asombroso largo tiempo para la poca edad que Pilar tiene. Nada más y nada menos que 21 años. Pilar se proclama -a todo aquel que la quiera escuchar y frente a tirios y troyanos- FALANGISTA, y defiende su posición nacionalsindicalista en todas y cada una de las líneas que escribe. PILAR por tanto, con ese derecho que creemos que otorga el proclamarse públicamente falangista y el luchar diariamente por ello en la medida de nuestras mayores o menores fuerzas. A cara descubierta y desde siempre.

A mí PILAR me cae muy bien. Y eso que mi conocimiento personal de ella es muy limitado. Nos hemos saludado cordialmente en alguna ocasión, y poco más. Sin embargo, he seguido atentamente su trayectoria política y literaria, y creo que PILAR tiene todavía mucho -muchísimo- que contarnos a todos. Sus escritos están creciendo al mismo ritmo que su autora, y están adoptando un tono profundamente maduro y siempre ameno. No la perdamos de vista, porque va a sorprendernos. Y para bien.

El caso es que una mujer de veintiún años escriba -y que lo haga maravillosamente bien- ya es un dato que debería de llenarnos a todos de alegría. Sobre todo si tenemos en cuenta el nivel cultural medio de la juventud española. Pero es que -además- si esta mujer de veintiún años escribe desde el falangismo y para el falangismo, esta alegría debería desbordar todas las previsiones habidas y por haber sobre la cuestión. Joven, falangista y escritora... ¿alguién da más? ¿esta el falangismo sobrado de mujeres de estas características?

Por desgracia, Pilar ha saltado a la palestra por otra clase de motivos bien distintos. Resulta que -sorpresa de sorpresas- ha sido objeto de una sucesión despiadada de insultos públicos proferidos por los de siempre -foreros interneteros anónimos- y desde donde siempre... la ya conocidísima tribuna pública del FORO LA ESPIRAL. Y es que, de una forma profundísimamente maleducada -como siempre- despiadada -como siempre- inculta -como siempre- e incomprensible -como siempre- varios internautas valerosos se lanzaron a una asquerosa competición de improperios y de injurias contra Pilar, rivalizando entre sí acerca de quién llegaba más lejos y más alto en esta canallada. Se enmarca esta insólita agresión dentro del contexto general de enfrentamiento existente dentro del falangismo al día de hoy.

Cuatro integristas reaccionarios han impuesto una curiosa ley en nuestros foros de debate. Todo aquel que no conforme su postura política pública a un esquema ideológico pobremente lineal -acerca de lo que creen que debe ser el falangismo- será sistemáticamente insultado desde el anonimato. Todo aquel que adopte una postura crítica respecto a la manera en la que se han venido haciendo las cosas dentro de nuestra opción política, será absolutamente denostado no sólo en lo que ataña a su vida pública de militancia en cualquiera de nuestras organizaciones, sino también en su vida personal y profesional. Estos métodos dictatoriales se ejercen no sólo frente a los que hablan, sino también frente a los que podrían hablar. Constituyen un claro ejemplo de política disuasoria a eventuales opositores... ¿quién va a quererse ver sometido a ese tratamiento especial?.

No está de moda hablar a favor de nadie en nuestro ambiente. Miedo a raudales y muy pocas ganas de problemas. Además, PILAR se sabe defender perfectamente sola, y así lo ha demostrado -de manera brillante- en aquellos Medios en los que suele escribir. Sin embargo, yo lo voy a hacer. Voy a hablar bien de PILAR por muchos y varíados motivos. El primero y esencial, consiste en que me da la gana y en que tenemos que perder el miedo al acoso integrista. El segundo reside en que mi experiencia en esto de los insultos interneteros ha alcanzado la categoría de acrisolada y sólida. Desde que anuncié mi apoyo público -humano, político y profesional- a los miembros de REGENERACIÓN 2.009 he sido constante y sistemáticamente insultado por miembros anónimos del sector oficialista de FE-JONS -en una campaña de acoso y derribo sin parangón alguno en medios falangistas- en todas y cada de mis posibles facetas... personales, políticas, profesionales... día tras día... con el exclusivo fin de que me aburra, me calle y me marche a mi casa. Esta campaña se ejecuta de forma cobarde por individuos anónimos, pero es amparada y fomentada por la actual y expedientada Junta Nacional de FE-JONS. Y digo amparada y fomentada porque, en modo alguno, esos santos varones del falangismo carca mueven un dedo para hacerla cesar. Así de claro. En un grupo de personas tan fuertemente jerarquizado como aquel bastarían un par de indicaciones para terminar con este tipo de actitudes. Episodios tan lamentables como el de PILAR terminarían con una somera indicación de los que mandan. Guardan culpable silencio a pesar de conocer directamente a la interesada. Sumamente edificante.

Desde luego, yo siempre digo que esta situación va en el lote de haber tomado una postura pública al respecto. Para estos talibanes -por lo que se ve y por lo que se ha visto- no hay nada más hermoso que el silencio. Si te callas no tienes problemas. Lo mejor de todo esto es que nosotros no nos vamos a callar. Ni nos van a callar estas tácticas de patio de Insti. A mí me va esta marcha. Tengo experiencia, guerra y recorrido para rato. Me gano la vida combatiendo en guerras infinitamente peores que las que pueden originar estos cuatro amiguetes. Ellos verán cuándo y cómo quieren parar. Por mí que no quede y leña al mono que es de goma.

Pero Pilar ya sabe que salir en LA ESPIRAL se ha convertido -para los que estamos propugnando un cambio profundo en este maravilloso invento- en una especie de Who´s who del nacionalsindicalismo. Si no sales ahí no eres nadie. Si no eres denostado ahí no eres nadie. Bienvenida pues a este selecto Club de adversarios de los de siempre.

A mi me separan muchas cosas de Pilar Pérez García. Me separan de Pilar cosas tan importantes y esenciales como mi consideración absolutamente negativa del Régimen de Franco o del Movimiento Nacional, o como el análisis en conjunto que, del papel del falangismo, puede hacerse durante aquella etapa histórica. Pero -del mismo modo que existe entre nosotros esta fundamental discrepancia- existen cosas que nos unen y que -en último término- tiran de nosotros con muchísima más fuerza que aquellas que nos dividen y separan. Se trata -ni más ni menos- que de LA BUENA EDUCACIÓN. La que siempre digo que ya hay que traer puesta de Casa.

Y ello porque, con este elemental instrumento de convivencia, las diferencias pueden tratarse con respeto, dialogando en torno a una taza de café. O de té verde, que ahora está más de moda. Pilar y yo podremos siempre -sin problemas- sentarnos a debatir y a dialogar dónde y cuándo queramos. El resultado de esto es una concepción del falangismo radicalmente opuesta a la que tienen los cuatro talibanes que nos insultan constantemente en internet. Un nacionalsindicalismo unido en la diversidad de sus propuestas y animado por una permanente debate interno entre sus distintas corrientes. Convergencia y juego limpio frente a ignorancia y mala educación. Posiciones falangistas socialmente avanzadas frente a la versión reaccionaria y cateta del nacionalsindicalismo. Una alternativa política basada en la buena educación frente a la mala.

Por eso PILAR... mi más fuerte abrazo. En el convencimiento de que -más pronto de lo que pensamos, ya verás- tendremos esa Falange unida, abierta e integrada donde quepamos todos, y donde todos podamos defender lo que nos separa dentro de unas reglas de respeto recíproco... donde podamos propugnar nuestra propia concepción del falangismo de forma correcta y reposada. Incluso ellos podrán caber en este hermosísimo proyecto. Y mientras tanto... a seguir insistiendo en lo que creemos justo. Los insultos no son más que la confirmación de la rectitud de nuestra senda.

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