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EL VIENTO CONTRA EL MONASTERIO (FEBRERO 2.006).

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 TAGS:undefinedPublicado en el Núm. 13 (ÉPOCA II) de "La Gaceta Escurialense".

“El viento contra el Monasterio” es el título de un pequeño ensayo escrito por Rafael Sánchez Mazas. En esta obrita -breve y portentosa- Rafael nos cuenta como, durante la construcción de nuestro Monasterio, existieron varios vendavales de viento helado. Se decía que, a través de estas ventiscas de aire y hielo, intentaba el Demonio evitar la terminación de las obras: impedir la culminación de un canto humano y perfecto realizado para mayor gloria de Dios. Se cuenta que, cuando el templo quedó efectivamente consagrado, cesaron dichas tempestades...

Rafael Sánchez Mazas. Escritor y falangista. Poeta y falangista. Después de años y años de olvido para el gran público, su figura reaparece en la prisanovela de Javier CercasSoldados de Salamina”, en las que se nos ofrece una visión de un episodio de su vida casi tan fabulado como el del viento sobre el Monasterio. Casi tan fabulado pero, por desgracia, mucho peor escrito.

Yo os recomiendo su lectura: nada que ver con la novelita de Javier Cercas ni con la peliculita producida por el Plus. Es un autor sólido, ensayista brillante, articulista inteligente y poeta sensible. Además, y por si esto fuera poco, es uno de nuestros Fundadores, autor de una de las páginas más bellas de la prosa falangista de todos los tiempos: nuestra Oración a los Caídos.

Y toda esta introducción viene a cuento porque el viento -ese Demonio sanchezmaziano- ha vuelto a abatirse contra nuestro Pueblo este pasado fin de semana, provocando destrozos, caídas de árboles y desprendimientos de marquesinas. Un viento helado se abatió sobre nosotros, de forma tal que, imitando a esos viejos galos de Gosciny y Uderzo, parecía que el cielo se desplomaba sobre nuestras cabezas.

Sin embargo, y una vez más, este tipo de inconvenientes naturales vino a poner a prueba los resortes municipales de reacción. Al igual que ocurre por motivo de las nevadas, se movilizaron nuestros recursos para paliar los efectos negativos del vendaval, así como para evitar mayores daños. Es todavía muy pronto para evaluar el resultado de estos esfuerzos. Del mismo modo, desconocemos el grado de coordinación entre servicios existente, así como las quejas formuladas por los vecinos. Es demasiado pronto para ello, pero estaremos al tanto.

Este paso del Demonio por nuestro pueblo -en forma de vendaval helado- nos recuerda una máxima que, siempre y siempre, estoy repitiendo desde las páginas de La Gaceta: es necesaria la participación... es necesario que se escuche la voz de los vecinos. Si alguien ha sufrido una tardanza inmotivada en algún servicio solicitado, debe quejarse, por escrito y ante el Ayuntamiento. No debemos de tomar estos defectos como algo inevitable, como algo dependiente del azar. Una de las múltiples obligaciones municipales consiste en la resolución de problemas, de una forma eficaz y rápida. Ojo avizor y control ciudadano. Advertencia sobre eventuales errores y tirón de orejas acerca de los mismos.

Otro asunto sin duda demoníaco, y que ha sido noticia estos días, es la seguridad ciudadana en nuestro ámbito geográfico: detenciones, robos con fuerza, asaltos a viviendas y todo ese rosario terrorífico de delitos y faltas. Asistimos, y aquí sí de forma constatada, a una cierta falta de coordinación entre los efectivos existentes: a una absoluta ausencia de un plan global de seguridad que cubra a los municipios serranos. Ha resultado francamente desalentador comprobar cómo varios Alcaldes han solicitado un aumento en los efectivos de la Guardia Civil de San Lorenzo (verdadero escudo protector de los pueblos de la zona). Esta solicitud evidencia la insuficiencia de los efectivos existentes para garantizar la paz pública.

¿Alguién se ha preocupado de hablar con nuestras distintas policías? ¿de constatar sus necesidades humanas y materiales reales? Me gustaría creer que sí, aunque a veces peco de optimista.

Nuestros municipios deben de actuar en este asunto prioritario a través de dos vías bien determinadas: una interna, consistente en la elaboración de planes de intervención específica en cada pueblo, atendiendo a sus problemas concretos y localizados; y otra externa, a través de la coordinación de medios y políticas de seguridad de los distintos municipios serranos.

Lo malo es que tenemos muy poca información al respecto... ¿existen bandas organizadas a escala preocupante? ¿qué tipo de delitos son los más frecuentes? ¿se están interviniendo asiduamente armas de fuego en manos de los delincuentes?

Las respuestas a estas cuestiones nos indicarían el verdadero alcance de la cuestión. Nos enfrentamos ante un problema serio y profundamente desestabilizador de nuestro modo de vida. La sociedad serrana no está preparada para sufrir un aumento espectacular de actuaciones delictivas: o cortamos ahora o el problema se agravará. Debemos exigir políticas de choque: más seguridad y más imaginación en la utilización de los medios existentes.

Problemas y vientos demoníacos... ¿era cierto lo que relataba Rafael Sánchez Mazas respecto al viento y el Monasterio? Rafael solía tener razón. Ya la tenía mucho antes del cuentecito de Javier Cercas. Y ya que hablamos de novelas de verdad, os recomiendo la lectura de las dos novelas esenciales de Rafael Sánchez Mazas: Rosa Krüeger y La Vida Nueva de Pedrito Andía.

Pero esa es otra historia, que tendremos que dejar para otra ocasión. Como para próxima ocasión dejamos el comentario que -amablemente- se me solicita acerca de la actualidad de la Banca Española. Por desgracia, la Banca Española seguirá estando ahí la semana que viene y -en ese momento- hablaremos de ella. Comenzamos hablando de poderes demoníacos, y con estos espectros de la tinieblas terminamos.

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